El tiempo pasa tan de prisa,
Los años corren sin darnos cuenta,
la vida avanza y nosotros atados a ella.
Crecen nuestros hijos,
nuestros padres envejecen,
y la vida sigue, inexorable,
llevándonos con ella.
Las huellas del tiempo marcan la piel,
cicatrices que el ayer nos deja,
aprendizajes forjados en la adversidad,
zumo de experiencia que bebemos en el camino,
donde vamos labrando huellas
y creando memorias para vivir de ellas.
El tiempo pasa tan de prisa…
Los hijos crecen en un suspiro,
la vida cambia y nosotros con ella.
Las risas se apagan, la soledad se impone,
y la vida sigue sin rumbo fijo,
mientras tú sigues atado a ella.
Quedan los recuerdos, vagos en lo profundo,
suspiros, anhelos, risas y llantos,
divagando entre memorias y momentos.
Cuerpos lentos, días inquietos, huellas borradas,
suspiros viajando en el tiempo
Monibe